Según investigaciones recientes, 30 millones de brasileños viven sin suministro de agua tratada. En todo el mundo, esta cifra asciende a 1.000 millones 200 millones de habitantes sin acceso al agua potable. Un problema de Estado, pero también individual. Descubre qué puedes hacer para contribuir a esta causa.
Para cepillarse los dientes; lávate la cara; preparar café; bañarse; poner el arroz a cocer. Probablemente esté familiarizado con esta rutina matutina, o al menos con algo parecido. ¿Alguna vez te has parado a pensar que la mayoría de nuestras actividades diarias dependen del agua?
Desde la higiene personal hasta la comida en nuestros platos (desde la siembra hasta la preparación), toda gira en torno al agua. ¿Te imaginas una vida con este recurso racionado?
Desafortunadamente, la falta de agua es un problema con el que muy probablemente tendrán que vivir las generaciones futuras. Y aunque las estimaciones apuntan a una crisis a largo plazo, se deben tomar medidas en el presente para romper este pronóstico. Y es trabajo de todos.
Este 22 de marzo, Día Mundial del Agua, hemos enumerado algunos hábitos esenciales para conservar el agua para inspirarte a unirte a esta cadena del bien.
Es necesario democratizar el acceso al agua potable en el mundo. ¡Y rápido!
No todo el mundo lo sabe, pero el acceso al agua potable y al saneamiento forma parte de los derechos humanos esenciales reconocidos por la ONU (Naciones Unidas). No satisfecha, la ONU también publicó un documento exclusivo para el agua, la Declaración Universal de los Derechos del Agua.
Pese a esto, la situación de distribución de este importante recurso natural en condiciones potables y seguras aún es precaria. Un agravante de esta situación es la concentración de pesticidas contaminantes en el agua que, según el Sistema de Información para la Vigilancia de la Calidad del Agua para Consumo Humano (Sisagua), estuvieron presentes en el 92% de las pruebas realizadas en 2017.
La presencia de estas sustancias en el agua -como pesticidas, fungicidas e insecticidas- aumenta considerablemente los riesgos de interferencia hormonal, que puede provocar disfunciones graves, como pubertad precoz y graves complicaciones de salud provocadas por el probable contenido cancerígeno.
Cuando miramos directamente a Brasil, el escenario no es diferente. A pesar de que el territorio nacional tiene la mayor concentración de agua dulce del mundo, 30 millones de brasileños viven sin suministro de agua. Esta porción de la población depende de iniciativas propias para obtener el líquido, como la perforación de pozos.
El problema es que esta y otras iniciativas puestas en práctica cuando el suministro de agua potable no llega a las personas presenta graves riesgos de contaminación, que pueden provocar graves daños a la salud e incluso provocar la muerte.
Pensando en sacar a la población de esta situación de desamparo y riesgo inminente, la ONU incluyó el tema “agua potable y saneamiento” en su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
La agenda 2030 es un plan de desarrollo sostenible iniciado por la ONU, que en septiembre de 2015 reunió a representantes de los 193 estados miembros de la Organización para desarrollar el documento “Transformar nuestro mundo: La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. A partir de este encuentro, las naciones se comprometieron a fijar metas y objetivos para potenciar el desarrollo sostenible durante los próximos 15 años.
Para lograr este objetivo, nadie puede quedarse atrás. Es exactamente de esta impactante frase en la que se basa Unicef – Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia – para generar conciencia sobre la urgencia de impulsar acciones para reducir la desigualdad social y posibilitar el acceso a los recursos naturales para las necesidades básicas de las generaciones presentes y futuras.
Existen innumerables iniciativas públicas y privadas para avanzar en este objetivo, pero se necesita mucho trabajo para concienciar de persona a persona a ejercer su papel cívico en la mitigación del desperdicio de agua.
No basta con cerrar los grifos. ¡Piensa en lo sostenible!
En el ámbito de la gestión pública, es responsabilidad del Estado encontrar soluciones para mejorar la administración de los recursos hídricos con el fin de distribuirlos de manera más justa y llegar a regiones de más difícil acceso, brindando agua de calidad y saneamiento básico.
Para las empresas y otras instituciones, la tarea es estudiar estrategias más inteligentes y ecológicas para reducir el uso de agua en sus procesos y, cuando esta reducción no sea posible, destinar una reutilización inteligente de la misma.
Para la gente que está en casa, la misión es un poco menos compleja, pero igual de importante. La verdad es que si durante nuestra rutina sumamos la cantidad de agua desperdiciada en una semana, nos avergonzaríamos del resultado.
Por eso, hemos enumerado algunos hábitos para poner en práctica hoy y dormir con la conciencia tranquila:
El clásico pero necesario: No siempre necesitamos agua para limpiar el jardín y la acera.
Para el día a día podemos limpiar con un kit de escoba + recogedor y dejar la limpieza profunda con agua y productos de limpieza para hacerla con menos frecuencia, cuando realmente sea necesario.
Aun así, lo ideal es reutilizar el agua que se desecha al lavar la ropa para esta limpieza, así no hay desperdicio.
Si no estás convencido, debes saber que una manguera de tres cuartos de pulgada (modelo convencional) consume alrededor de 600 litros de agua por cada 30 minutos de uso. Si pensamos en el consumo medio de agua indicado al día –alrededor de 2 litros– son casi 10 meses de hidratación.
¡Este podría ser un punto de partida!
Presta atención a las fugas
Un problema importante a la hora de controlar el desperdicio de agua en el hogar son las fugas, que pueden tener su origen en el sistema de suministro de agua o en los propios grifos.
Para evitar inconvenientes y garantizar que no se desperdicie agua, es importante observar la aparición de goteos, manchas en la pintura, moho o incluso ruidos que puedan indicar un punto de fuga.
Otro consejo es estar atento al contador de agua (reloj) de tu casa. Una opción es comprobar el funcionamiento del contador de agua manualmente: observando si el puntero cambia en una hora.
Una alternativa más práctica es consultar tu propia factura del agua y, si hay cambios bruscos en el valor y volumen consumido, contactar con un técnico para que te valore.
Nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, contaminen las calles con envases ni viertan aceite en las cañerías domésticas.
Pequeños actos que en su momento pueden parecer inocentes, son muy perjudiciales para la cadena del agua. Esto se debe a que la eliminación incorrecta de dichos contaminantes provoca una degradación inconmensurable en los ríos, provocando la contaminación de estas aguas y afectando la vida acuática.
Por mucho que hayamos crecido bajo la cultura del agua abundante, no podemos olvidar que el agua dulce es un recurso natural finito. No sólo el uso excesivo sino también la contaminación de este activo genera un impacto ecológico muchas veces irreversible.
¡Difunde este cambio!
Estos son solo ejemplos de lo que podemos hacer en nuestra vida diaria para reducir nuestro impacto ambiental en lo que respecta al consumo de agua. Lo más importante es la concientización, debemos reconocer la importancia del cuidado del agua y propagar este cambio entre nuestro círculo social.
Sea un embajador de este movimiento.
¡Practica el consumo consciente eligiendo marcas comprometidas con esta causa!
Es importante que la responsabilidad por el recurso hídrico vaya más allá de nuestros hogares y de nuestro papel como ciudadanos, sino que también se extienda a las empresas y sea un criterio para nuestras elecciones de compra y consumo. Al fin y al cabo, adoptar un estilo de vida más sostenible implica todo esto.
Culligan, la empresa líder mundial en tratamiento de agua de la que forma parte IBBL, se enorgullece de practicar la responsabilidad social a través de acciones prácticas que marcan una diferencia real y es un ejemplo de una marca comprometida con el desarrollo sostenible.
Por ello, creó Culligan Cares, un proyecto filantrópico con el objetivo de ayudar a personas, familias y comunidades a hidratarse con agua limpia, considerando el triste escenario del acceso restringido al agua potable para personas en vulnerabilidad social.
Desde su llegada a Brasil a través del IBBL, Culligan viene recopilando ideas para desarrollar proyectos que contribuyan a las demandas brasileñas en materia de acceso a agua potable, salud y calidad de vida. Todo para reducir la brecha entre el agua pura y las personas que no la tienen y hacer un mundo mejor a través del agua.
Continúa siguiendo los artículos del #BlogIBBL y nuestras páginas oficiales para estar al día de todas las novedades y ser testigo de la puesta en práctica de estos proyectos.
Para IBBL el agua es más que un recurso natural esencial para la vida, es nuestra fuerza y razón de existir. Por eso, para nosotros, la mejor manera de honrarla en este día es ayudar a preservarla.
No olvides compartir tus consejos para ahorrar agua en tu vida diaria en los comentarios.